El
segundo fue diferente. Tenía todos los miedos, todos los nervios. Y vivía
cansada. Claro, es diferente estar embarazada cuando aun no hay niños en tu
vida y tú eres la mimada. Pero con un niño travieso en los terribles 2 años todo
se hace más cuesta arriba. Tienes a alguien a quien cuidar y detrás de quien
correr.
Ahora, un
embarazo después de los 30 es a otro nivel. Si hay diferencias entre un primer
y un segundo embarazo, hay un abismo entre en embarazo en los 20 y tantos y uno
en los 30 y tantos. Al menos bajo mi punto de vista. A mis dos príncipes los
tuve antes de los 30, 24 años el primero, 27 el segundo. Ahora ando por los 34,
a poco de cumplir los 35 y siento que se me está haciendo cuesta arriba. Y eso
que me ha tocado en plena cuarentena, practicamente sin salir de casa, con
Homeofficce, Homeschool y sin clubes de por medio. Que si tenía que andar de
aquí para allá, entre colegios, entrenamientos de Baby fútbol y partidos
sábados y domingos, yo creo que no llegaba a los 9 meses.
La verdad
es que los primeros meses la he pasado bastante mal, muchos días sin poder
probar bocado porque todo me caía mal, con muchas nauseas y ascos y días en los
que no tenía deseos de levantarme de la cama. Pero, un así trabajando y
renegando con las bendys para que hagan sus tareas y entren a los zoom. Y es
hasta el día de hoy, con 25 semanas, que sigo teniendo náuseas por las mañanas.
Aunque quizas eso tenga más que ver con el sexo del bebé que con mi edad. Dicen que las niñas te la hacen complicada. Y
debe ser cierto porque con los niños casi no he tenido náuseas, pero esta
princesa me ha traído las que los otros dos no.
Pero más
allá de ese temita con las náuseas, lo que si he notado es mucho más cansancio
que el que he tenido en mis embarazos anteriores. Y he descubierto dolores que
ni siquiera sabía que existían. Cómo ese dolor en la parte baja y las caderas
que hace unos días me acompaña, sobre todo por las mañanas. ¿Acaso lo has
sentido? Se llama Pubalgia y en común que surja a partir del sexto mes
de embarazo (¡con razón!)
Normalmente, la pubalgia se presenta a partir del sexto mes. Suele deberse a los cambios de postura, obligados por las transformaciones del cuerpo y por el desplazamiento del eje corporal hacia delante. Otro factor desencadenante el peso del niño, que empieza a cargar la pelvis. A esto se añade el efecto de las hormonas, especialmente la progesterona. Esta hormona hace que las articulaciones sean más laxas para que la pelvis se adapte mejor al crecimiento del feto y a sus movimientos.
Fuente: https://mibebeyyo.elmundo.es/
Si tú
también sientes ese dolor, lo mejor es que consultes con tu obstetra y ver que
te recomienda hacer. Pero, si aun falta para tu cita, aqui te dejo algunos
trucos para que puedas sobrellevarlo.
- La idea es que mantengas las
piernas lo más simétricas y paralelas posible. Párate derecha, manteniendo
el peso en ambas piernas por igual, duerme sobre tu costado con un
almohadón entre las piernas, al bajar del auto o de la cama que sea
apoyando los dos pies.
- Evitar estar demasiado
tiempo de pie. Si no tienes otras opción, la idea es que tomes pequeños
descansos sentada.
Por otro
lado, este embarazo después de lo 30 me agarró mucho más madura, sabiendo que
es lo verdaderamente importante. Hay muchas cosas que compre con mis niños
anteriores que ahora ni siquiera pienso en comprar, dos cochecitos por ejemplo.
Pero eso ya será tema de otro post.


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