| De Araceli Verónica en Pinterest |
La primera de ellas (al menos de las más conocidas) es la ansiedad de la separación, que se da alrededor de los 9 meses y se caracteriza por llantos de parte del niño cuando su mamá se aleja de él o despertares nocturnos. Cierto o no, que sucede, sucede.
Otras de las etapas muy características en la vida de un niño es la conocida como "los terribles dos años". La verdad es que antes de ser mamá no tenía ni idea de lo que este significaba, sólo lo había escuchado una vez en un capítulo de los Simpsons jeje. Pero a medida que mi sapito mayor iba creciendo y ya muy metida en todo este mundo de la maternidad 2.0, comencé a leer muchos artículo al respecto. Debo admitir que me sorprendí un poco al encontrarme yo misma con esta difícil etapa frente a mis ojos.
Si, los terribles dos años... Aun recuerdo cuando, antes de ser madre, veía a esos detestable pequeños revolcándose por el piso, a grito pelado y pensaba "si yo fuera la madre de ese chico, lo levantaría de los pelos" o "qué pendejo malcriado"... ¡Y ahora soy yo la que cree escuchar en los pensamientos de otras personas esas mismas palabras! Pero, no es tan fácil como levantarlo de los pelos y ya... En primer lugar, ¡no podría! En segundo lugar, en caso de hacerlo, los gritos de mi sapito serían aun mayores... ¬ ¬
Como sea, cuando la palabra lo dice: terribles 2 AÑOS... Se supone que esta difícil etapa se acaba al cumplir los 3... ¿o no?... Bueno, no... Sapito mayor ya tiene sus 3 añitos y, con jardín de por medio, sigue con esas terrible rabietas... Es cierto, ya no son tan frecuentes, pero ¡si más intensas! Y la edad terrible, ahora viene agrabada con un toque no "yo sólo" y un poco de "yo quiero ayudar"... Bueno, ustedes tal vez piensen que es bueno que quiera ayudar... Si, bueno es cuando no quiere ayudarme a cortar verduras con un cuchillo súper-afilado o a podar las rosas del jardín... o incluso ayudar a papá sapo a arreglar su auto...
Auqnue ahora soy yo la que ya no le da tanta importancia... He comprobado hasta el hartazgo que de nada sirve que intenté hablarle o razonar con él en ese momento, sólo empieza a gritar más... Así que sólo lo dejo llorar... Si, lo sé... eso suena un poco a Ferber, pero realmente es eso o cumplirle en capricho... y esa no es la idea... Cuesta y mucho, y llora mucho también, no se rinde fácilmente... Pero, tras llorar un buen rato y ver que no consigue lo que quiere, se calma, y entonces, él mismo reflexiona sobre lo que pasó y se puede razonar con él. Creo que mi bebé ya no es un bebé, está creciendo... Y funciona...
Y ahora lo terrible viene por otros lados... más que rabietas, actitudes que te hacen pensar que es dinamita... Bien bruto, bien varón, no mide su fuerza. Viene más por la rebeldía, por el querer mandarse solo, ¡a esta edad!
Yo soy de las que cree que no hay métodos ideales para criar a los hijos... ni Ferber ni Estivil, ni crianza con apego... Cada uno debe criar a sus hijos como mejor les parezca... o como mejor les salga... Por mi parte, creo estar más cerca del apego, pero a veces, salirse un poco del "manual" ayuda, sobre todo cuando ya has probado de todo.
Pues, aun hoy, pasados los 3 años, aun quedan vestigios de aquellos "terribles 2 años"... pero podemos decir con alegría, que esta etapa se va superando, despacio, pero algo es algo...
Como sea, cuando la palabra lo dice: terribles 2 AÑOS... Se supone que esta difícil etapa se acaba al cumplir los 3... ¿o no?... Bueno, no... Sapito mayor ya tiene sus 3 añitos y, con jardín de por medio, sigue con esas terrible rabietas... Es cierto, ya no son tan frecuentes, pero ¡si más intensas! Y la edad terrible, ahora viene agrabada con un toque no "yo sólo" y un poco de "yo quiero ayudar"... Bueno, ustedes tal vez piensen que es bueno que quiera ayudar... Si, bueno es cuando no quiere ayudarme a cortar verduras con un cuchillo súper-afilado o a podar las rosas del jardín... o incluso ayudar a papá sapo a arreglar su auto...
Auqnue ahora soy yo la que ya no le da tanta importancia... He comprobado hasta el hartazgo que de nada sirve que intenté hablarle o razonar con él en ese momento, sólo empieza a gritar más... Así que sólo lo dejo llorar... Si, lo sé... eso suena un poco a Ferber, pero realmente es eso o cumplirle en capricho... y esa no es la idea... Cuesta y mucho, y llora mucho también, no se rinde fácilmente... Pero, tras llorar un buen rato y ver que no consigue lo que quiere, se calma, y entonces, él mismo reflexiona sobre lo que pasó y se puede razonar con él. Creo que mi bebé ya no es un bebé, está creciendo... Y funciona...
Y ahora lo terrible viene por otros lados... más que rabietas, actitudes que te hacen pensar que es dinamita... Bien bruto, bien varón, no mide su fuerza. Viene más por la rebeldía, por el querer mandarse solo, ¡a esta edad!
Pues, aun hoy, pasados los 3 años, aun quedan vestigios de aquellos "terribles 2 años"... pero podemos decir con alegría, que esta etapa se va superando, despacio, pero algo es algo...
Mis hijas no han tenido arrebatos importantes en centros comerciales, o incluso en casa, sí es verdad, que la pequeña, que acaba de cumplir los dos años, tiene algún momento de "nooooo", y lloro, un comienzo de rabieta, pero lo he conseguido neutralizar y canalizar por otro camino.
ResponderEliminarPues que bueno... porque cuando este niño empieza con una de sus rabietas, no hay forma de convencerlo con nada...
EliminarYa sabía yo que me encontraría con situaciones en las que los métodos descritos en los libros no iban a funcionar. ¡Ay, yo que creía que conociendo 3 o 4 truquitos esto de la maternidad iba a ser tan fácil!
ResponderEliminarBueno, de esas situaciones va a haber muchas... Creo que a la hora de criar a un hijo no hay manual que valga...
EliminarCada niño es un mundo. El mío nunca fue de berrinches o rabietas hasta ahora, que va a cumplir 4 años. Nunca lloraba cuando se caía o hacía daño, y ahora le aflora el llanto con una facilidad pasmosa-
ResponderEliminarBesotes
Lourdes
http://lapeormadredelano.blogspot.com.es/
Suele pasar... Mi hijo no suele llorar cuando se cae o golpea, a no ser que sea un golpe muy fuerte... Pero si empieza tremendo llanto cuando le digo que no a algo o cuando lo reto...
Eliminar